El álgebra en mi vida...
Dedicado a Aimée
¿Recuerdan la secundaria? El primer barro, el primer novio, la primera escapada de la escuela, la tragedia adolescente en todo su esplendor.
El álgebra en nuestra vida se conviete en ese parteaguas que nos hace decir, toto ya no estamos en Kansas, esa primera vez que nos enfrenta a una realidad diferente, aprendemos que sumar ya no es lo mismo, pues antes lo hacíamos arítmeticamente y ahora descubrimos que siempre han existido los números negativos , los exponentes , las variables y nuestro mundo maravilloso de la primaria se desvanece ante nuestros profesores de matemáticas. Atravesamos la negación y buscamos respuestas en nuestros hermanos mayores, en libros, en lo que fuera que nos diga que el nuevo maestro está rotundamente equivocado pero tras ésto viene la aceptación por dogma. Aún nos cuesta comprender cómo un número elevado a la potencia cero da 1. ¿? Hey matemáticos me ayudan.
Tenía (2^4) - 4 años, cuando entré a primero de secundaria, donde tuve un profesor muy exigente así como idéntico en apariencia física a Homero Simpson, como es lógico todo el cuerpo estudiantil lo llamaba a sus espaldas por ese mote.
Él me enseñó las bases del álgebra, las reglas y los enunciados de lo que nunca me olvidaría y que al día de hoy recuerdo sin mucho repasar: los productos notables y la factorización.
Todos los veranos este profesor solía dar clases a los alumnos de tercer grado a fin de prepararlos para su examen de la preparatoria, cobraba a 5 pesos por persona y la cantidad reunida al final, se la entregaba al director del colegio a fin de que se usara para pintar el salón de clases utilizado. Su única recompensa era saber que el alumno había logrado aprobar el examen de admisión.
Profesor responsable, entregado y apasionado, lo recuerdo con mucho cariño y siempre sale a relucir en mis conversaciones cuando me toca ayudar a estudiar esta materia.
¿Recuerdan la secundaria? El primer barro, el primer novio, la primera escapada de la escuela, la tragedia adolescente en todo su esplendor.
El álgebra en nuestra vida se conviete en ese parteaguas que nos hace decir, toto ya no estamos en Kansas, esa primera vez que nos enfrenta a una realidad diferente, aprendemos que sumar ya no es lo mismo, pues antes lo hacíamos arítmeticamente y ahora descubrimos que siempre han existido los números negativos , los exponentes , las variables y nuestro mundo maravilloso de la primaria se desvanece ante nuestros profesores de matemáticas. Atravesamos la negación y buscamos respuestas en nuestros hermanos mayores, en libros, en lo que fuera que nos diga que el nuevo maestro está rotundamente equivocado pero tras ésto viene la aceptación por dogma. Aún nos cuesta comprender cómo un número elevado a la potencia cero da 1. ¿? Hey matemáticos me ayudan.
Tenía (2^4) - 4 años, cuando entré a primero de secundaria, donde tuve un profesor muy exigente así como idéntico en apariencia física a Homero Simpson, como es lógico todo el cuerpo estudiantil lo llamaba a sus espaldas por ese mote.
Él me enseñó las bases del álgebra, las reglas y los enunciados de lo que nunca me olvidaría y que al día de hoy recuerdo sin mucho repasar: los productos notables y la factorización.
Todos los veranos este profesor solía dar clases a los alumnos de tercer grado a fin de prepararlos para su examen de la preparatoria, cobraba a 5 pesos por persona y la cantidad reunida al final, se la entregaba al director del colegio a fin de que se usara para pintar el salón de clases utilizado. Su única recompensa era saber que el alumno había logrado aprobar el examen de admisión.
Profesor responsable, entregado y apasionado, lo recuerdo con mucho cariño y siempre sale a relucir en mis conversaciones cuando me toca ayudar a estudiar esta materia.
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